Adicto a los buenos momentos

Mi sufrimiento no es por la carencia de lo que deseo, es por los momentos únicos que se fueron. cuando crees que superaste ese infierno, aparece de nuevo para decirte que aún no lo hiciste. Escondido en lo más profundo de nuestro ser nos muestra que es hora de superarlo, esta vez no hay excusas que valgan.

Es un juego de todo o nada, donde lo más difícil se presenta, esas esfinges que resguardan lo más valioso que tiene para ti.

Los buenos momentos retornarán, solo entendiendo que son efímeros, y que nunca más regresarán.