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Temí

Temía estar solo, hasta que aprendí a quererme a mi mismo.

Temía fracasar, hasta que me di cuenta que únicamente fracaso si no lo intento.

Temía que la gente opinara de mí. hasta que me di cuenta de que todos modos opinarían de mi.

Temía que me rechazaran, hasta que aprendí hasta que debía tener fe en mi mismo.

Temía al dolor. hasta que aprendí que éste es necesario para crecer.

Temía a la verdad, hasta que descubrí la fealdad de las mentiras.

Temía a la muerte, hasta que aprendí que no es el final, sino más bien el comienzo.

Temía al odio, hasta que me di cuenta que no es otra cosa más que ignorancia.

Temía al ridículo, hasta que aprendí a reírme de mi mismo.

Temía hacerme viejo, hasta que comprendí que ganaba sabiduría día a día.

Temía al pasado, hasta que comprendí que no podía herirme más.

Temía a la oscuridad, hasta que vi la belleza de la luz de una estrella.

Temía al cambio, hasta que vi que aún la mariposa más hermosa necesitaba pasar por una metamorfosis antes de volar.

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Aunque no lo comprendas

Aunque no escribas libros, eres el escritor de tu vida.

Aunque no seas Miguel Angel, puedes hacer de tu vida una obra maestra.

Aunque cantes desafinado, tu existencia puede ser una linda canción, que cualquier afamado compositor envidaría.

Aunque no entiendas de música, tu vida puede ser una magnífica  sinfonía que los clásicos respetarían.

Aunque no hayas estudiado en una escuela de comunicaciones tu vida puede transformarse en un reportaje modelo.

Aunque no tengas gran cultura puedes cultivar la sabiduría de la caridad.

Aunque tengas cuarenta, cincuenta, sesenta o setenta años. puede ser joven de espíritu.

Aunque las arrugas ya marquen tu rostro, vale mas tu belleza interior.

Aunque tus pies sangren sangren en los tropiezos y piedras del camino, tu rostro puede sonreír.

Aunque tus manos conserven las cicatrices de los problemas y de las incomprensiones, tus labios pueden agradecer.

Aunque las lágrimas amargas recorran tu rostro, tienen un corazón para amar.

Aunque no lo comprendas, en el cielo tienes reservado un lugar…