Mi kairós

Conseguir que llegue nuestro momento
parece lejano, pero el ahora comienza
mostrándonos que no puede esperar más.

Lo divino deja de esperar
convirtiéndose en lo que somos
donde los opuestos de destino
y elección se vuelven uno.

Dando paso a este tiempo
y asegurándonos que el
equilibrio llegue, moviéndose lentamente
y estallando en nuestro momento,
en el ahora que tanto habíamos deseado.